“Skipping Machu Picchu for Choquequirao”: Yes, but.. not really

15 11 2011

Almost entirely agree with Mr. Terry Phillips’ review* .

I would add/point out:

1. Trekking to Choquequirao can take 3 days (in and out) by hiking the Huanipaca instead of the Cachora route.

Inca Chiaroscuro during winter solstice at the the Sacred Platform, Choquequirao

The Choquequirao experience as a whole has been constantly put down by misinformed hikers that think the town of Cachora is the only reasonable access. Personally, I wouldn’t travel this far to walk the same 32k (20miles) to and from Choquequirao. I wouldn’t do it anywhere.  This type of sacrifice is only worth it for high mountain climbing where your life depends on a security line.

Unwise tour operators (cheap and classy) and Cachora wranglers alike are keen on advising Cachora as both the starting point and finishing line. This means fewer costs for everyone at the expense of an awesome destination’s experience.

The savvy traveler will appreciate what locals and experienced trekkers call the “Choquequirao Loop”. A round circuit hike that allows a full day at the site (day 3) and can get you back to Cuzco by late afternoon on day 4. If you do things right. Ask your adventure travel operator, they should know.

I wouldn’t advise attempting the Choquequirao Loop alone (without an adventure travel operator that is) unless you are extraordinarily fit. Here is the catch; trekking out of Choquequirao via San Ignacio Bridge to Huanipaca is shorter than going back to Cachora ONLY IF pick up has been previosuly arranged at this valley. This is where a knowledgeable and truly bespoke travel operator comes in. Paying for such service is well worth it.

2. It is possible to continue past the site to Machu Picchu. But that trek will take a minimum of 6 or 7 (ok 8 if your lazy/unfit) days not 9. (i) Cachora-Rosalina, (ii) Rosalina-Choquequirao, (iii) Choquequirao-Maizal, (iv) Maizal-Yanama, (v) Yanama-Totora. A dirt road reaches Totora from the “Hydro” train station. If you get to Totora early you might be able to catch a ride all the way to the railroad. Please note you wont have a full day to spend at Choque with this schedule but two half-days instead.

Once again, due to remoteness, this implies quite a bit of coordination that is well worth paying for.

That being said, night on day 5 can be spent at Aguas Calientes (pathetically trying to be known as “Machu Picchu Pueblo” while standing for complete chaos and disregard for natural surroundings in direct opposition to the harmonious Inca outpost bearing the name).

Day 6 is Machu Picchu and the train back to Cuzco through the Sacred Valley of the Urubamba. By now the discerning trekker has hiked all the way from the Apurimac River (one of the world’s deepest canyons) to the Urubamba and completed a circuit that involves both Choquequirao and Machu Picchu; truly amazing and complementary (not alternative) Inca sites/experiences.

It would be saddening if you still want to cue along the Classic Inca Trail by now.

Remember to do your pre-work (reading and getting fit) if you truly want to enjoy the Choque-MaPi hike. Happy trails.

PS. Vilcabamba is a whole other story.

*Finally a last word thanking Terry Phillips for sharing his insights on this incredibly unknown and equally rewarding trail in my country.





Pincha Unuyoc: el agua entre Choquequirao y Machu Picchu

28 07 2010

La cultura de preservación del agua que hoy intentamos instaurar

dista mucho de la noción del agua como elemento ritual en el

mundo andino

Vista desde el "spa"

PERU; país de las maravillas

(In the Wonderland of Peru*)

El Perú tiene la naturaleza de un Lovemark; un país de ensueño, misterioso, que repleta los sentidos y despierta una conexión íntima en el viajero que se dispone a conocerlo de verdad.

Los 100 años desde la llegada de Bingham a Machu Picchu se cumplen dentro de muy poco y hasta ahora es tema de discusión la función de este enigmático lugar. ¿Qué era Machu Picchu?

De Sartiges dio a conocer Choquequirao 67 años antes que Machu Picchu apareciera en las primeras planas y hoy sabemos inclusive menos de esta otra maravilla. ¿Qué era Choquequirao?

El Perú es un camino, afirmó Antonello Gerbi. Podríamos agregar que es un camino misterioso y nuestro deber y placer es recorrerlo.

Andén de acceso a Pincha Unuyoc

Hermanas sagradas

Choquequirao y Machu Picchu; una noción muy difundida las llama “Hermanas Sagradas”. Así les dicen pues comparten locaciones espectaculares muy por encima de ríos tan profundos como sagrados. El Apurímac rompe la cordillera en un voluntarioso afán de avance(1) a los pies de Choquequirao y es el afluente más remoto del Amazonas; el río más grande del mundo. El Urubamba arrastra peñones muy por debajo de Machu Picchu y se une al Apurímac para formar el Ucayali, al norte del Cusco, que también aporta sus aguas al Amazonas. Machu Picchu y Choquequirao están enclavadas en las faldas de Apus cuyas nieves derretidas saciaron la sed de sus antiguos habitantes. El agua es aquí un elemento vital, mágico y religioso y las bellísimas fuentes que adornan y sirven las llactas así lo demuestran.

En Choquequirao La Casa de la Caída de Agua o La Casa del Inca Provincial  tiene como ante sala una fuente ritual. Las aguas de esta fuente provienen de la quebrada de Chunchumayo, la misma que desciende desde la nívea cumbre del Corihuayrachina “Donde se ventea el oro“. El Inca entonces tenía el privilegio de gozar del agua que el  Apu le proveía de sus alturas. Como si fuera poco, el agua que terminaba de fluir por las fuentes de la Casa se apresura hacia las profundidades del cañón y da al Apurímac. “Apu-rímac”, es decir Principal Hablador(2); se trataría entonces de la sede de uno de los más importantes oráculos andinos(3). Hablar o sea decir o predecir. Al otro lado de la sobrecogedora garganta de roca, frente a Choquequirao, una hermosa catarata deja caer a tumbos sus aguas cristalinas. De este lado, el canal que une los sectores Urin (bajo) y Hanan (alto) parece querer imitarla en menor dimensión, a escala humana. Heráclito notó que “A la naturaleza le gusta esconderse”; los incas construyeron obras que se mimetizan en su entorno, que se esconden en y como la naturaleza  y así lograron comprenderla.

Catarata frente a Choquequirao

Canal de agua principal en Choquequirao

En Machu Picchu las fuentes rituales son muy numerosas y se sirven del majestuoso Salkantay . El agua como elemento indispensable para la vida encuentra aquí el más hermoso agradecimiento por parte del hombre, quien se sirve de ella. El agua es “mimada” en Machu Picchu y en todo el recorrido del famoso Camino Inca que conduce a la llacta. No es casualidad que el número de fuentes vaya en aumento; son menos en Patallacta, muchas más en Wiñay Wayna hasta llegar a Machu Picchu. En palabras del experimentado R. Frost, el camino es una ruta de purificación que encuentra su clímax llegando a la “ciudad perdida”. La geografía sacra alrededor de Machu Picchu no puede ignorarse; rodeada en tres de sus cuatro lados por el río sagrado de los incas, el Urubamba (a esta altura llamado también Vilcanota) parece una isla en medio de la Cordillera. Por el sur en cambio, Machu Picchu es resguardada por su Apu tutelar, el mágico “Salvaje”, “Indómito” que eso es salkantay en quechua. La geografía sagrada de los Andes es la tésis central  del Dr. Johan Reinhard. Fue este experto montañista quien acompañara  al experimentado escalador arequipeño Miguel “Miki” Zárate,   descubridor de la famosa Dama de Ampato o “Momia Juanita”. “Johan” = “Juan” = “Juanita”.

Choquequirao y Machu Picchu dominan vistas sobrecogedoras y como dijo un experto “sus arquitecturas – a diferencia de las estructuras modernas que están impuestas sobre la tierra- parecen aflorar de ella como una roca sagrada, como una huanca o más bien como una flor de kantu, como parte de la naturaleza misma”.

Choquequirao no es un segundo Machu Picchu

El viajero se preguntará ¿qué separa a Choquequirao de Machu Picchu?

Desde una perspectiva histórica, las separan una o dos generaciones; recordemos que es un hecho histórico que Machu Picchu se hizo durante el gobierno de Pachacútec y aún se discute si fue su hijo Túpac Yupanqui o bien su nieto Huayna Cápac quien ordenó construir Choquequirao.

Desde el punto de vista geográfico las separan Los ríos profundos de Arguedas, gigantescas quebradas que le roban el último aliento al caminante sólo para devolvérselo mientras levanta una apacheta en honor a las cumbres que las coronan. Son 100 largos, diríamos inmortalizantes kilómetros que deben recorrerse a pie para unir estas maravillas. Es imposible  salir indemne de este viaje(4). La geografía trastoca,  conmueve, humaniza…peruaniza. Las moles nevadas que deben rodearse por sus pases más benévolos despiertan en el viajero sensaciones contradictorias; por un lado lo doblegan de humildad y al mismo tiempo lo sublevan al repletarlo de orgullo por el pasado de esta tierra y de los hombres -sus ancestros- que sabiamente la habitaron.

En la etapa final del recorrido, 6 días a pie detrás de Choquequirao y a un día de camino de Machu Picchu está el poblado de Colpapampa. La carretera que parte de Santa Teresa (camino a convertirse en un segundo Aguas Calientes o “tourist trap”) termina justo donde estaban los  baños termales -destruídos por la trocha- que más de una vez disfrutamos. Le llaman progreso. Machu Picchu y su entorno son auténticas  joyas que los peruanos debemos aprender a apreciar y cuidar. Sin embargo, el avance desorganizado del falso desarrollo hará de un lugar soñado otro lugar arruinado.

Relajo andino en una locación remota

 

En cambio, en la parte inicial del recorrido, a un día de camino hacia el nor este de Choquequirao se mantienen intactas las estructuras de Pincha Unuyoc. ¿Qué era este lugar?

Etimológicamente, el término podría ser interpretado como “Lugar donde brilla el agua”. Pinchiy quiere decir relucir o brillar, unu es agua y el sufijo  yoq señala “con” o “lugar donde”.

Viajera en el "spa"; agua fría y cristalina, una sensación de relajo y logro

“Es un spa andino” ha señalado el renombrado arquitecto y explorador Vincent R. Lee. Resulta increíble que estudiosos extranjeros hayan publicado más literatura ciéntifica respecto de Choquequirao y su entorno que los expertos peruanos. ¿Cómo valorar lo que tenemos si no sabemos que existe? Muchos arqueólogos del Cusco han escrito obras extraordinarias pero su difusión es demasiado limitada. El INC, Promperú y el Ejecutivo a través del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo están obligados a difundir estas obras en formatos accesibles de alta calidad, en quechua como en castellano. Dado que esto último no sucede, los expertos deben aprovechar las tecnologías de la información y publicar masiva (y gratuitamente) en internet. Esta es una obligación tanto moral como científica.

Pincha Unuyoc y los trabajos arqueológicos hace unos años

Lee señala que “el camino conducente a Pincha Unuyoc trepa  hacia el oeste de Choquequirao, penetrando el bosque por encima de barrancos que se precipitan 2000 metros hacia el Apurímac. En medio de la floresta y aprovechando el único curso de agua aparecen parte de las edificaciones. En realidad son mucho mayor de lo que aparentan, comprenden 52 niveles (…) El agua se distribuía através de un canal vertical proveniente de una cueva hacia cuatro canales horizontales. El área irrigada mide más de una hectárea”(5).

Pincha Unuyoc: Lugar donde brilla el agua

Imponentes portadas de doble jamba le indican al viajero que está frente a un recinto de categoría.

Doble jamba; el enlucido bermellón debió hacerlo ver más impresionante

Pincha Unuyoc fue sin duda una locación restringida de privilegio y los nichos de doble jamba al interior de esta construcción son una prueba adicional de lo que afirmamos.

Nichos de doble jamba al interior del recinto

Lo mismo sucede con el gran nicho trapezoidal, también de doble jamba y del tamaño de un hombre ubicado en los niveles inferiores. Habiendo consultado con los reconocidos doctores Paz y Samanez**, Lee no ha demorado en indicar que la impresión que se tiene es la de un spa de relajación de alto estatus rodeado de lo que pudo haber sido un jardín vertical de plantas exóticas u ornamentales.

¡Que refinamiento! Y todo esto a más de 3 días de camino de Cachora o de Huanipaca (los accesos más conocidos a Choquequirao).

Expedición a Pincha Unuyoc

Estos remotos restos arqueológicos esperan ansiosos sólo al viajero más aventurero y físicamente preparado. Llegar hasta Choquequirao es una Odisea para la inmensa mayoría de los pocos que se atreven a retar los desniveles del Cañón del Apurímac. Ir más allá es impensable para casi todos.

Pincha Unuyoc está a 4 horas de arduo camino hacia el oeste de Choque; hay que subir y bajar. “Ahí no más” como dice Chocano.

Si bien el camino más marcado es el que sube detrás de las grandes andenerías de Choquequirao, preferimos trepar al abra que conduce a Pincha Unuyoc siguiendo el pequeño camino que bordea el canal de agua ubicado encima del sector Alto (Hanan) de la llacta.

Desde el abra se aprecia una vista alucinante del valle de Huanipaca y en primer plano el ushnu de Choquequirao. La vista es solo superada por la del cañón del Río Blanco o Yuracmayo que fluye hacia el Apurímac.

Una vez en Pincha Unuyoc el viajero podrá relajarse en medio de la más inhóspita cordillera; hacia el norte y a unos 700 metros por encima del nivel del río está Maizal, en camino a las Minas Victoria y Yanama, en dirección a Machu Picchu. Pase la noche en Pincha Unuyoc e imagine el mundo Inca reviviendo su devoción por el agua. Tome muchas fotos y no deje huella alguna de su visita. Al día siguiente continúe a Machu Picchu o retorne a Choquequirao. Recoja la basura que encuentre y llévela consigo hasta el pueblo más cercano.

Sabrá entonces que todo hombre es un descubridor.

Cuéntenos aquí la historia de su expedición.

Colpapampa: los baños termales antes de la carretera

Colpapampa se moderniza: la trocha que borró los baños. Dicen que serán reconstruidos.

* Título del artículo de H. Bingham en National Geographic Magazine de 1913

** “No se ha hallado evidencia arqueológica contundente (que compruebe que sea un spa)” comunicación personal, Arq. Samanez

(1) Ciro Alegría; La serpiente de oro

(2) Rodolfo Cerrón-Palomino; Onomástica Andina

(3) Marco Curatola; Los oráculos en el mundo andino

(4) Lorenzo Silva; Viajes escritos y escritos viajeros

(5) Vincent Lee; Inca Choqek’iraw